La realidad en la que nos movemos, en muchas ocasiones, gira en torno a la salud de la que disponemos. Podemos tener muchos planes, tener un proyecto de vida ya fijado de antemano o lo que queramos, pero si en un momento dado aparece un problema de salud en nuestro cuerpo, vamos a tener que cambiar de planes y enfocarnos en eso para mantener nuestro bienestar. En caso contrario, va a ser completamente imposible que esos planes se materialicen en una realidad concreta y, además, estaremos poniendo en peligro a nuestro cuerpo. La vida, en ese tipo de casos, va a ser bastante más delicada que antes.
Todo lo que tenga que ver con la salud nos lleva a hablar de un lugar concreto de nuestras ciudades: los hospitales. Se trata de sitios en los que no solo hay que dar un servicio de calidad sino que, además, hay que prestarlo de una manera rápida y eficaz. Y prueba de ello es el hecho de que, de acuerdo a lo que apunta la noticia del diario El País que os voy a enlazar a continuación, los españoles usan cada vez más las urgencias de los hospitales para acceder a la sanidad. Algunos de esos casos requieren de una atención inmediata para que la vida del paciente no corra peligro.
Desde hace algunos años, dirijo uno de los hospitales de la Comunidad de Madrid y tengo que decir que es un verdadero reto, un propósito mayúsculo que he perseguido desde hace algunos años y que me ha obligado a dar lo mejor de mí mismo. Una de las cosas que siempre he tenido en mente cuando me imaginaba ser el director de mi hospital era poner todas las facilidades posibles para poder atender a cuanta más gente mejor y con la máxima calidad posible. Es verdad que, a pesar de ostentar mi cargo, no tengo la capacidad de conseguirlo todo, pero cuando accedí a este trabajo me prometí que todo lo que estuviera al alcance de mi mano lo tenía que lograr.
Tenía clara cuál era mi hoja de ruta para conseguir el propósito de conseguir un mejor resultado en materia de comodidad y calidad del servicio en mi hospital. Pensé en una serie de cosas de las que os voy a hablar a continuación y que estaba seguro de que nos podrían ayudar a disponer de un centro de mucha mejor calidad. A continuación, os voy a hablar de todas y cada una de las cosas en las que pensé para conseguirlo e ir poco a poco mejorando la percepción que la gente tenía de nuestro hospital, que no era mala del todo pero que necesitaba un impulso.
Mayor variedad y calidad en la comida
Con independencia de cuál sea la situación que nos lleve a dar con nuestros huesos en el hospital, lo que está claro es que la alimentación juega un importante papel en la recuperación de las personas. Y también da igual la edad de las personas de las que estemos hablando. Si hay algo que resulta clave en que el cuerpo se desarrolle o se recupere de un mal estado de salud, eso es la alimentación. Por eso, decidí que era necesario que la calidad de los productos que se servían a los pacientes fuera mejor y que la variedad de las frutas o las verduras de las que disponemos fuera mucho más amplia.
Una mejora sustancial en el material que se usa
En un hospital, el material con el que se cuenta es básico para que el servicio que se presta sea el mejor posible. Hemos visto en muchas ocasiones por la televisión que hay hospitales que contaban con material que ya no solo es que estuviera viejo, sino que incluso se encontraba roto. En mi caso y en el de mi hospital, no iba a permitir que eso fuera así. Lo tenía muy claro porque tengo experiencia en el asunto y lo último que quería en el mundo era que el lugar en el que trabajo, el que se encuentra bajo mi mando, tuviera una popularidad que no se correspondiera con lo que yo quería conseguir.
A lo largo de mis primeros meses como director del hospital, aposté por cambios de material que fueran útiles y que tuvieran una aplicación clara. Por poneros un ejemplo, ordené que todas las camillas fueran nuevas. Y, para no equivocarme con la elección de las nuevas, le pregunté directamente a los fabricantes cómo las construían (sí, hasta ese punto llegué). Las camillas que adquirimos se las compramos a un proveedor que nos convenció porque las ruedas eran fabricadas con Alicia Llopis, una entidad que también tiene experiencia con la fabricación de ruedas para sectores como la logística, la alimentación o la maquinaria pesada. Así que la calidad estaba sobradamente garantizada.
Modernización de las instalaciones
No cabe la menor duda de que unas buenas instalaciones ayudan sensiblemente a que se pueda dar un mejor servicio a todos los pacientes. Desde luego, es necesario y más teniendo en cuenta los años y décadas que tienen muchos de los hospitales de los que se compone nuestro país. Habréis visto por la televisión un montón de hospitales que se encuentran en condiciones deplorables y que necesitan incluso de una reforma integral. En mi caso, ordené una reforma integral de parte de nuestro hospital, la parte más antigua (hay otra nueva) y la verdad es que ha surtido efecto esta reforma porque hemos aprovechado mejor el espacio y hay más habitaciones para los pacientes.
De hecho, tengo un proceso en mente de cara al futuro porque, como el tiempo va pasando, hay instalaciones que se van quedando antiguas. Por tanto, tener proyectos de este tipo en mente es necesario para que los hospitales se encuentren en las mejores condiciones posibles. No cabe la menor duda de que esto va a ser una de las cosas que hagan posible que las instalaciones cumplan con lo que la gente espera de un espacio como del que estamos hablando. Hay que tener en cuenta que los hospitales se sufragan con el dinero de los contribuyentes y que deben tener una imagen y una preparación idónea para dar cabida a todas las necesidades que estos tengan.
No hay que olvidarse del parking
Este es un servicio que es verdad que no tiene una influencia directa en lo que tiene que ver con la salud de los pacientes y sus cuidados en un espacio como el hospital, pero sí que tiene una influencia indirecta en el mismo. Hay muchos hospitales de la Comunidad de Madrid (prácticamente todos, de hecho) en los que hay problemas en lo relativo al aparcamiento en los hospitales… y eso que se han hecho muchas inversiones en relación a este asunto. Aun así, hace falta una gran cantidad de esfuerzos extra para que no haya incomodidades en este sentido. Desde luego, es una necesidad que contemos con el espacio suficiente para dar cabida a todos los coches que día a día se den cita en el parking del hospital.
En nuestro caso, también hicimos todo lo posible por potenciar todo lo que tenía que ver con el parking. Y la verdad es que lo hicimos bien, porque el hospital pudo adquirir un terreno más grande y aumentar el número de plazas que están dedicadas a esto. La gente, como no podía ser de otra manera, se ha mostrado muy satisfecha con esto y hay muchas personas que han tenido la posibilidad de no sufrir tanto como antes a la hora de aparcar. Hay que recordar que la mayoría de la gente sigue usando el coche para ir al hospital y que pensar en eso nos puede ayudar a la hora de que nuestro centro pueda ser considerado como de los mejores.
De acuerdo con una información publicada en la página web de Planta Doce, la capacidad asistencial de los hospitales madrileños estaban a examen. En concreto, se dice que la Comunidad de Madrid tiene los menores tiempos de espera en consultas externas e intervenciones quirúrgicas y ambulatorias del conjunto de España. Y estamos en un momento en el que eso tiene una importancia vital. Ni que decir tiene que esto es fundamental para que la gente pueda detectar a tiempo cualquier anomalía que tenga que ver con su salud y tenga la posibilidad de corregirla. Desde luego, sería tremendo para intentar mejorar nuestro sistema nacional de salud.
¿Es posible conseguir todo esto? Nosotros ya hemos demostrado que se pueden conquistar avances en lo que respecta a un hospital concreto, pero tenemos todavía mucho camino por recorrer y lo mejor de todo es que lo sabemos. De ese modo, podemos intervenir para mejorar todo lo que tenga que ver con nuestras instalaciones y con nuestros servicios. Y esta es la misión principal que siempre he tenido en la mente como director de mi hospital y la que va a seguir formando parte de mi ser durante todo el tiempo que me quede en mi cargo.




