Tras las últimas elecciones celebradas el 20 de noviembre, la llamada “marea azul”, refiriéndose al tono corporativo del Partido Popular, ha coloreado todas las provincias del país, exceptuando Sevilla y Barcelona. El PP en España gobernará con mayoría absoluta, al menos los próximos cuatro años. Nunca la derecha había tenido una representación tan alta en el Congreso de los Diputados, 186 escaños, superando el record que ostentaba José María Aznar con 183. Mariano Rajoy, sexto presidente de la democracia española, tendrá así un amplio margen de maniobra para ejecutar medidas urgentes para equilibrar la deuda española, recuperar el ritmo de crecimiento y paliar el desempleo.
Dos huesos duros de roer
Sin embargo la representación más débil del PP en España está en los territorios catalán y vasco, en los que las fuerzas nacionalistas, CiU, PNV y Amaiur siguen contando con el apoyo mayoritario de la población. Los recortes ejecutados en Cataluña por el presidente de la Generalitat, Artur Mas, no han dañado el apoyo recibido anteriormente y el fin de ETA no ha supuesto un aumento de votos para el PSE, a pesar de haber estado en el Gobierno hasta ahora con el apoyo del PP.
El PP en España desde 1989
El Partido Popular tiene su origen en Alianza Popular, partido fundado en 1976 con clara orientación conservadora y con Manuel Fraga como líder desde su fundación hasta 1987. Pero no es hasta dos años después, y tras una profunda crisis del aparato interno, cuando se produce la refundación del partido, convirtiéndose en el Partido Popular, situado por sus principales miembros en el centro-derecha del espectro político español. El PP en España ha gobernado entre 1996 y 2004, la primera vez por mayoría simple y en la segunda legislatura con una amplia mayoría sobre el PSOE. Sin embargo, y a pesar de la mayoría absoluta conseguida en las últimas elecciones, el aumento respecto a 2008 solo ha sido de 550.000 votos.
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