Una de las medidas más gravosas e impopulares adoptadas por el Gobierno para afrontar la crisis económica que vive España ha sido la rebaja del sueldo a los trabajadores del sector público. El recorte afecta a 3,1 millones de empleados y aún está pendiente dilucidar qué hará el nuevo Gobierno en 2012.
Los funcionarios españoles han visto cómo su poder adquisitivo se ha reducido desde que en mayo de 2010, el presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, rebajara en un 5% el sueldo de los trabajadores de organismos públicos y lo congelara en 2011, incluyendo una rebaja en la paga extra de diciembre de 2010 y las de 2011. Esta medida está enmarcada dentro de las reformas de urgencia adoptadas para paliar la crisis y que supondrá un ahorro de 1.400 millones, según datos del Ministerio de Hacienda.
Una medida única
Es la primera vez que el sueldo de los funcionarios ha sufrido un recorte, aunque durante 20 años este colectivo ha visto congelada su retribución en diversas ocasiones, la primera vez en 1994, con Felipe González en el poder y más tarde en el primer mandato de Aznar en 1997, que ocasionó una huelga en el sector público. El presidente electo, Mariano Rajoy, dispone ahora de dos semanas para decidir el futuro de las nóminas de profesores, médicos, policías, jueces y resto de empleados de las Administraciones Públicas.
En Cataluña, más aún
El presidente de la Generalitat de Cataluña, Artur Mas, rebajará el sueldo de los empleados públicos en 2012, como una de las medidas encaminadas a cumplir las previsiones económicas de la UE. Evitará así hacer más recortes sociales, pero las nuevas reformas incluirán venta de patrimonio, subida del precio del transporte público, recibo del agua y de las tasas universitarias, supresión de una paga extra de los altos cargos del Gobierno, así como la inclusión de una tasa por receta farmacéutica dispensada en la sanidad pública para “evitar abusos”.
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